I Lo que queda de sangre no derramada. Venecia ruega ayuda ser dada. Tras haber tanto tiempo
esperado, Ciudad entregada a la primera corneta tocada.
II Por muerte Francia hará un
viaje. Flota por mar, marchar a montes Pirineos, España turbada, marchar gente militar: Las
más grandes Damas a Francia llevadas.
III De Arras y Bourges de Brodes grandes enseñas.
Un mayor número de Gascones batir a pie, Los del Ródano desangrarán las Españas: Cerca del monte
donde Sagunto está.
IV El imponente Príncipe enojado, lamentos y querellas De raptos
y pillaje, por Gallos y por Líbicos: Gran es por tierra mar ínfimas velas, Hermana Italia estará
persiguiendo Celtas.
V Cruz paz, bajo un cumplido divino verbo, España y Galia serán
unidas juntas: Gran guerra próxima y combate muy exacerbado. Corazón tan valiente no habrá quien
no tiemble.
VI De hábitos nuevos una vez hecha la tregua. Malicia trama y maquinación:
Primero morirá quien haga la prueba. Color Venecia insidia.
VII El menor hijo del
grande y odiado Príncipe, De lepra tendrá a los veinte años gran mancha. De duelo su madre morirá
bien triste y enflaquecida. Y él morirá allí donde caen los cobardes.
VIII La gran ciudad
de asalto pronto y repentino, Sorprendida de noche, guardia interrumpida: Los centinelas y vigías,
San Quintín, Asesinados guardias y los portales rotos.
IX El jefe del campo en medio
de la lucha, De un golpe de flecha será herido en el muslo, Mientras que Ginebra en lágrimas
y necesitada. Será traicionada por Lausana y Suiza.
X El joven Príncipe acusado falsamente.
Pondrá en un brete el campamento y en querellas: Asesinado el jefe por defenderlo, Cetro
pacificador: después curar roces.
XI El que se habrá cubierto de la gran capa. Será inducido
a algún caso perpetrar: Los doce rojos vendrán a buscar bajo el manto Bajo asesinato, asesinato
se perpetrará.
XII El mayor campo de ruta puesto en fuga, Mucho más no será perseguido:
Ejército reacampado y legión reducida. Luego fuera de Galia del todo será echado.
XIII
De la mayor pérdida noticias traídas, El informe dado, el campamento se sorprenderá: Bandas
unidas encuentros revueltos, Doble falange, grande abandonará.
XIV La muerte súbita del
primer personaje. Habrá cambiado y puesto otro en el reino: Pronto, tarde venido a tan alta y
baja edad, Que tierra y mar será necesario que se le tema.
XV De dónde pensará venir
la hambruna, De allá vendrá la abundancia: EL ojo del mar por avaro canino, Para uno el otro
dará aceite, trigo.
XVI La ciudad franca de libertad hecha sierva, De depravados y soñadores
hecha asilo: El Rey cambiado por ellos sin vergüenza, De cien pasarán más de mil.
XVII
Cambiar a Beaune, Nuy, Chalons y Dijon. El duque queriendo enmendar la Barrée Marchando cerca
del río, pez, pico de buceador Verá la cola: puerta será cerrada.
XVIII Los más letrados
sobre los hechos celestes Serán por Príncipes ignorantes reprobados: Castigado por Edicto, perseguidos,
como infames. Y condenados a muerte allí donde sean encontrados.
XIX Ante Rouen de Insubrios
puesto asedio, Por tierra y mar cerrar los pasos: De Haynaut y Flandes, de Gante y los de Lieja,
Por favores arrebatarán las orillas.
XX Paz, prosperidad mucho tiempo alabará, Por
todo su reino desierto la flor de lis: Cuerpo muerto de agua, tierra allá lejos traerá. Esperando
vana hora de ser allá enterados.
XXI El cambio será muy dificil. Ciudad, provincia con
cambio ganancia hará: Corazón alto, prudente puesto, perseguido el hábil, Mar tierra pueblo su
estado cambiará.
XXII La gran abundancia que será desechada, En un momento será necesario
al Rey, La fe prometida de lejos será falseada, Desnudo se verá en miserable desarraigo.
XXIII La legión en la marina flota, Cal, Sulfataras y pez, quemarán: El largo descanso de
la asegurada plaza, Puerto Selino, fuego de Hércules los consumirá.
XXIV Oído bajo tierra
santa dama voz santa, Humana llama por divina ver lucir. Hará de los únicos de su sangre tiera
teñida, Y los santos templos por los impuros destruir.
XXV Cuerpos sublimes sin fin al
ojo visibles: Obnubilar vendrán por estas razones: Cuerpos, frente comprendidas, sin jefe e invisibles.
Disminuyendo las sagradas oraciones.
XXVI El gran enjambre se elevará de abejas, Que
no sabrán de dónde sean venidas: Debajo del bosque, lo esconden bajo el emparrado, Ciudad traicionada
por cinco lazos no anudados.
XXVII Salón, Manfon, Tarascón de Sex, el arco, Dónde está
en pie todavía la pirámide: Vendrán a liberar al Príncipe de Dinamarca, Rescate maldito en templo
de Artemisa.
XXVIII Cuando Venus del Sol sea cubierta, Bajo el esplendor será forma oculta:
Mercurio en fuego, les habrá descubierto, Por ruido bélico será sometido al insulto.
XXIX
El Sol escondido eclipsado por Mercurio, No estará más que en el cielo segundo: De Vulcano
Hermes será hecho pasto. Sol será visto puro, rutilante y rubio.
XXX Más de once Luna
Sol no querrá Todos aumentados y bajados de grado: Y tan bajos puestos que poco oro se coserá,
Hasta que después hambre, peste, descubierto el secreto.
XXXI La Luna en el plano de
noche sobre el alto monte, El nuevo vigía de un solo cerebro la ha visto. Por sus discípulos
ser inmortal amonesta, Ojos al mediodía, fingiendo, manos, cuerpos al fuego.
XXXII En
lugares y tiempos carne al pescado dará lugar, La ley común será hecha al contrario: Viejo aguantará
fuertemente tras ser lanzado del medio, La amistad entre amigos será arrojada hacia atrás.
XXXIII
Júpiter se une más a Venus que a la Luna. Apareciendo de plenitud blanca: Venus escondida
bajo la blancura de Neptuno De Marte golpeado por la pesada rama.
XXXIV El grande llevado
cautivo a tierra extranjera. De oro encadenado al Rey Quireno ofrecido: El que en Ausonia, Milán
perderá la guerra. Y todos sus huesos sometidos a fuego y a hierro.
XXXV El fuego extinguiéndose,
las vírgenes traicionarán La mayor parte de la banda nueva: Rayo de hierro, lanza sólo los Reyes
soportarán Etruria y Córcega, de noche garganta iluminada.
XXXVI Los juegos nuevos en
Galia levantados, Tras victoria de Insubre campaña: Montes de Hesperia, los grandes aliados,
trasladados. De terror tiembla la Romaña y España.
XXXVII Galo por saltos, montes vendrá
a penetrar, Ocupará el gran sitio de Insubre, En lo más profundo su hueste hará entrar, Génova,
Mónaco empujarán al ejército rojo.
XXXVIII Mientras que Duque, Rey, Reina ocupará, Jefe
Bizancio del cautivo en Samotracia, Antes del asalto el uno al otro comerá, A contrapelo seguirá
de sangre la huella.
XXXIX Los de Rodas pedirán ayuda. Por la negligencia de sus herederos
olvidado, El imperio Árabe reemprenderá su curso, Por Hesperia la causa se eleva.
XL
La fortaleza de los sitiados apretad, Por pólvora al fuego profundizad en abismo, Los mendaces
serán todos vivos, apretad. Nunca a los sacristanes se les vino encima tan doloroso.
XLI
Gímnico sexo cautivo en rehén, Vendrá de noche a los guardianes engañar. El jefe de campo
engañado por su lenguaje. Abandonará a la gente, será doloroso verle.
XLII Ginebra y
Langres por los de Chartres y Dole, Y por Grenoble cautivo en Montlimard. Seysset, Lausana, por
fraudulento dolor. Les traicionarán por oro sesenta marcos.
XLIII Serán oídas en el cielo
las armas batirse: El mismo año los divinos enemigos, Querrán leyes santas injustamente debatir,
Por rayo y guerra muy creyentes a muerte condenados.
XLIV Dos grandes de Mende, y de
Roudés y Milhau. Cahours, Limoges, Chartres mala semana De noche la entrada, de Burdeos un canto
rodado. Por Perigord al toque de campana.
XLV Por conflicto Rey, reino abandonará, El
mayor jefe faltará a su deber, Muerte infligida poco escaparán, Todos destrozados, uno será testigo.
XLVI Muy prohibido el hecho por excelencia, Guárdate Tours de tu cercana ruina, Londres
y Nantes por Reims harán defensa. No vayas más allá en el tiempo de las brumas.
XLVII El
negro terrible cuando haya probado Su mano sanguínea por fuego, hierro, arco tendido, Todo el
pueblo estará tan aterrorizado, De ver a los más grandes de cuello y pies colgados.
XLVIII
Llanura Ausonia fértil, espaciosa. Producirá tábanos y tantos saltamontes. Claridad solar
se hará nublada. Roer todo, gran peste venir de ellos.
XLIX Delante del pueblo sangre
será vertida, Que del acto cielo no se alejará, Pero de largo tiempo no será oído, El espíritu
de uno solo lo vendrá a testimoniar.
L Libra vendrá a reinar las Hesperias, De cielo
y tierra sostener la Monarquía, De Asia fuerzas ninguno verá parecidas, Que siete no tienen por
rango la jerarquía.
LI Un Duque ávido a su enemigo seguirá, Dentro entrará impidiendo
a la falange, Acosados a pie tan cerca les perseguirán, Que la jornada conflicto cerca de Ganges.
LII En ciudad importunada en sus muros hombres y mujeres, Enemigos sin el jefe presto
a su rey rendirse: Viento será fuerte contra las gentes de armas, Perseguidas serán por cal,
polvo y ceniza.
LIII Los fugitivos y prohibidos revocados, Padres e hijos guarneciendo
los altos pozos, El cruel padre y los suyos sofocados, Su peor hijo sumergido en el pozo.
LIV Del nombre que nunca fue del Rey Galo. Jamás hubo rayo tan temido, Temblando de Italia,
a España y a los Ingleses, De mujer extranjera sumamente atento.
LV Cuando la corneja
sobre torre de ladrillo, Durante siete horas no haga más que chillar: Muerte presagiada de sangre
estatua teñida, Tirano asesinado, a los dioses pueblo regar.
LVI Tras victoria de rabiosa
lengua, El espíritu templado en tranquilidad y reposo, Vencedor sanguíneo por conflicto de la
arenga, Asar la lengua y la piel y los huesos.
LVII Ignara molestia al gran Rey soportada,
Tendrá propósito defender las escrituras: Su mujer no mujer por otro tentada, Más doble dos
ni fuerte ni grita.
LVIII Sol ardiente en la garganta se pega, De sangre humana regar
tierra Etrusca: Jefe cubo de agua, lleva su hijo a la huída, Cautiva dama conducida a tierra
Turca.
LIX Dos sitiados en ardiente fervor, De sed apagada por dos tazas llenas, El
fuerte arrasado, y un anciano soñador, A los Ginebrinos de Nira muestra la traza.
LX Los
siete niños en rehenes dejados. El tercero a su hijo asesinará Dos por su hijo serán por estoque
atravesados, Génova, Florencia los encordará.
LXI El viejo burlado y privado de su plaza,
Por el extraño que lo sobornará. Manos de su hijo devoradas delante de su cara, El hermano
de Chartres, Orleans, Rouen traicionará.
LXII Un coronel máquina ambición. Se hará con
el mayor ejército, Contra su Príncipe finge invenciones, Y descubierto será bajo las ramas.
LXIII El ejército Celta contra los montañeses, Que serán agarrados y tomados en la emboscada:
Campesinos frescos y expulsarán con fuerza, Precipitados todos al filo de la espada.
LXIV
El desfallecido con ropas de burgués, Vendrá el Rey a tentarle con su ofensa Quince soldados
la mayor parte de cuota. Vida última y jefe de su hacienda.
LXV Al desertor de la gran
fortaleza, Después de haber su lugar abandonado, Su adversario hará tan gran proeza, El Emperador
tan pronto muerto será condenado. LXVI Su color desvaído de siete cabezas rapadas, Serán
sembrados diversos exploradores. Pozos y fuentes de venenos rociados, En el fuerte de Génova
humanos devoradores.
LXVII Mientras Saturno y Marte iguales arden, El aire muy seco larga
trayectoria, Por fuegos, secretos de ardor gran lugar adusto, Poca lluvia, viento cálido, guerras,
incursión.
LXVIII En lugar cercano no alejado de Venus, Los dos más grandes de Asia y
África, Del Rin y Danubio que se dirá venidos, Gritos, llantos en Malta y costa de Liguria.
LXIX La ciudad grande los exiliados sostendrán, Los ciudadanos muertos, asesinados y perseguidos.
Los de Aquilea en Parma prometerán, Mostrar la entrada por lugares secretos.
LXX Bien
contiguo de los grandes montes Pirineos, Uno contra el Águila gran ejército dirigirá, Abiertas
venas, fuerzas exterminadas, Que hasta Pau el jefe vendrá a perseguir.
LXXXI En lugar
de esposa las hijas degolladas, Asesino de gran falta no será superviviente, Dentro de los pozos
inundados, La esposa extinta próxima a Aconil.
LXXII Los Artómicos por Agen y Lestore,
En San Félix harán su parlamento: Los de Basas vendrán en mala hora. Tomar Condon y Marsan
prontamente.
LXXIII El sobrino mayor por fuerza probará, El pacto hecho con corazón pusilánime,
Ferrara y Asti el duque atormentará, Cuando en una noche se represente la pantomima.
LXXIV
Del lago Lemán y de Brannonices Todos unidos contra los de Aquitania, Germanos muchos, todavía
más Suizos, Serán deshechos con los de Humaine.
LXXV Presto a combatir hará defección,
Jefe adversario obtendrá la victoria: La retaguardia hará defensa, Los derrotados muerte
en el blanco territorio.
LXXVI Los Nictóbriges por los de Perigord, Serán vejados, sosteniéndose
hasta en el Ródano, El aliado de Gascones y Bigorne. Traicionar el templo, el padre estando predicando.
LXXVII Selin Monarca Italia pacífica. Reinos Unidos, Rey Cristiano del mundo. Muriendo
querrá reposar en tierra sagrada: Tras piratas haber expulsado de las olas.
LXXVIII El
gran ejército de la pugna civil. En la noche entre el extraño encontrado. Setenta y nueve asesinados
dentro de la ciudad, Los extranjeros pasados todos a la espada.
LXXIX Sangre Real huída,
Monhurt, Mas, Eguillon, Llenos serán de Bordeleses las Landas, Navarra, Bigorre puntas y aguijones,
Hambrientos, devorar de Lieja bellotas.
LXXX Cerca del gran río, gran fosa, tierra arada,
En quince parte será el agua dividida: La ciudad tomada, fuego, sangre, gritos, conflicto poner
Y la mayor parte concierne al coliseo.
LXXXI Puente se hará rápidamente de barcas, Pasar
el ejército del Gran Príncipe Belga: Dentro profundamente y no lejos de Bruselas, Pasarán dde
largo, separando siete de picas.
LXXXII Hordas se acercan viniendo de Eslavia, El Holacausto
vieja ciudad arruinará: Muy desolada verá su Rumania, Después la gran llama extinguir no sabrá.
LXXXIII Combate nocturno el valiente capitán. Vencido huirá poco de gentes seguido:
Su pueblo emocionado, sedición no vana, Su propio hijo lo tendrá asediado.
LXXXIV Un
grande de Auxerre morirá bien miserable, Perseguido por aquellos que bajo él han estado: Lleno
de cadenas, después de un rudo cable, En el año en que Marte, Venus y Sol puestos han esta
LXXXV
El carbón blanco del negro será calentado, Prisionero hecho llevado a la carreta: Moro Camello
sus pies entrelazados, Cuando el segundón monte el overo.
LXXXVI El año en que Saturno
en agua esté unido, Con el Sol, el Rey fuerte y poderoso, A Reims y Aix será recibido y ungido,
Tras conquistas asesinará inocentes.
LXXXVII Un hijo del Rey tantas lenguas aprendidas,
A su antecesor en el reino diferente: Su suegro al mayor hijo comprendido, Hará perecer principal
seguidor.
LXXXVIII El gran Antonio de nombre de hecho sórdido. De Pitiariasis hasta lo
último roído: Uno que de plomo querrá ser ávido, Pasando el puerto de su elección será sumergido.
LXXXIX Treinta de Londres secreto conjugarán, Contra su rey, sobre el puente la empresa:
A él, fatalidades la muerte degustarán, Un Rey elegido rubio, nativo de Frisia.
XC Los
dos ejércitos en los muros no podrán unirse En este instante temblarán Milán, Ticino: Hambre,
sed, duda tan fuerte les asaltará Carne, pan, ni víveres no tendrán un solo bocado.
XCI
Al Duque Galo obligado a batirse en duelo, La nave Mellele Mónaco no aproximará, Mal acusado,
prisión perpetua, Su hijo reinar antes muerte intentará.
XCII Testa cortada de valiente
capitán. Será lanzada ante su adversario: Su cuerpo pendido por la hueste a la antena, Confuso
huirá por remos con viento contrario.
XCIII Una serpiente vista cerca del lecho Real, Será
por dama noche perro no ladrarán: Cuando nacido en Francia un Príncipe tan Real, Del cielo venido
todos los Príncipes verán.
XCIV Dos grandes hermanos serán echados de España, El mayor
vencido bajo los montes Pirineos: Enrojecer mar, Ródano, sangre Lemán de Alemania Nabón, Biterre,
d’Agath, contaminados.
XCV El reino de dos dejado bien poco mantendrán, Tres años siete
meses pasados harán la guerra Las dos vestales contra revelarán, Victor segundón en Arménica
tierra.
XCVI La hermana de la Isla Británica Quince años antes que el hermano tendrá
nacimiento: Por su promesa por medio de la comprobación, Sucederá al reino de balanza.
XCVII
El año en que Mercurio, Marte, Venus retrógados, Del gran Monarca la línea no fallará Elegido
del pueblo el que usa cerca de Gagdole, Que en paz y reino se hará muy anciano.
XCVIII Los
Albaneses pasarán dentro de Roma, Por medio de Langres con tristeza domados, Marqués y Duque
no perdonan al hombre, Fuego, sangre, muerte, nada de agua, marchito el trigo.
XCIX El
primogénito valiente de la hija del Rey, Rechazará tan fuertemente a los Celtas, Que llevará
la cólera de tal modo Poco y lejos, después profundo en los Hespéricos.
C Del fuego celeste
Real edificio, Cuando la luz de Marte se desvanezca, Siete meses gran guerra, muerte gente de
maleficio. Rouen, Evreux al Rey no faltará